junio 2010


Para todos aquellos que hayáis visto o escuchado algo del mundial, posiblemente sabéis a lo que me refiero. Para aquellos que no siguen el mundial, la vuvuzela (trompeta o bocina de plástico) es un instrumento de viento que se utiliza para animar (?) en los estadios de futbol. Su sonido, situado entre el Si y el Do en una frecuencia similar al tono de la voz humana, genera un incesante zumbido que supera los 100 decibelios.

Ya desde la pasada Copa Confederaciones de futbol celebrada precisamente en Sudáfrica en el verano de 2009, el insufrible sonido que producían los espectadores soplando sin parar las vuvuzelas durante las dos horas de partido era notorio. Algunos jugadores, técnicos y periodistas apuntaban la molestia que este continuo zumbido provoca. Incluso se apuntaba que la propia FIFA pretendía prohibir su uso en los estadios, pero finalmente ha permitido el uso de vuvuzelas (eso si, de menos de 1 metro de longitud), ya que es un elemento típico de la cultura futbolística sudafricana.

Al contrario. Este efecto se ha visto multiplicado más si cabe en esta edición del mundial de futbol, y por extensión, a la sociedad y la economía. No deja de sorprenderme como un instrumento, a mi entender, tan molesto está teniendo tanto éxito, como la popularidad del mundial permite multiplicar su efecto y sus ventas, y como la creatividad humana rápidamente lo aprovecha para desarrollar productos y servicios relacionados con la vuvuzela. Esto es lo que pretendo exponeros en los siguientes párrafos:

Una primera muestra de lo que comento se refleja en la siguiente infografía:

Según uno de los principales fabricantes chinos de vuvuzelas (con mas de 37 modelos!), el precio de venta al por mayor de cada unidad es de apenas 2 yuanes = 29 céntimos. Y su precio promedio de venta al consumidor final esta en los $7 – $9. En definitiva, un beneficio bruto entorno al 2500%

Debido a las crecientes quejas de los espectadores que acuden a los estadios, la propia empresa sudafricana inventora de las vuvuzelas en el 2001 (Masincedane Sport), ha lanzado a la venta unos tapones para evitar reducir la evidente molestia que los 140 decibelios provocan. Forma interesante de crear ellos mismo su propia demanda cautiva.

Mientras los comentaristas que transmiten en directo los encuentros han tratado de evitar el molesto sonido acercando el micrófono a su boca, también han aparecido sistemas, trucos y recomendaciones para reducir la molestia de este sonido en la televisión, mediante ajustes del ecualizador. Otro inventor alemán comercializa un archivo mp3 que permite contrarrestar el ruido de las vuvuzelas, pero los expertos afirman que esto es imposible.

Existen varias iniciativas “simpáticas” a la par que molestas, que sacan provecho de este fenómeno. Por ejemplo tenemos una aplicación gratuita para el iPhone/iTouch/iPad (Vuvuzela 2010) que permite elegir el color de la trompeta y ya sea presionando en la imagen o agitando el iPhone, iTouch o iPad reproduce ese sonido. Vuvuzela 2010 está en el top 5 del iTunes en la categoría de descargas de aplicaciones relacionadas con deportes También tenemos otras aplicaciones gratuitas como el Pocket Vuvuzela y el Virtual Vuvuzela.

Otro ejemplo de creatividad aprovechando el tirón es vuvuzela.fm, una radio que no para de emitir el sonido de estas populares trompetas, y sin cortes publicitarios!

Incluso hay gente que le ha sacado un punto cómico, ya sea parodiando al señor de los anillos o incluso al propio Hitler criticando la permisividad de la FIFA ante a las susodichas vuvuzelas.

Finalmente, señalar los efectos nocivos en la salud, además del dolor de cabeza, que el uso indebido de este instrumento puede provocar. Un mujer de Ciudad del Cabo se ha recuperado de una lesión en la garganta por soplar con fuerza una vuvuzela tras una competición para hacer sonar estas trompetas.

Anuncios

Esta mañana me he sorprendido al salir de casa y ver como unas personas se quedaban observando un anuncio de iPad… ¿Qué andarán viendo si desde el pasado Abril hay anuncios del iPad por toda la ciudad?

Pero la sorpresa vino cuando me di cuenta que se trataba de una curiosa y “atrevida”modificación del anuncio, y que este hecho se repetía en distintas marquesinas del muni a lo largo de Mission, la 3ra y la 4ta y de los OPIs cercanos al Yerba Buena Park.

Publicidad boicoteada de iPadEstos anuncios muestran al usuario utilizando este dispositivo para la consulta de contenido con evidente carga pornográfica. Los carteles han sido creativamente situados aprovechando los anuncios originales de iPad, de manera que parecen ser parte inherente del anuncio. Esta campaña ha sido llevada a cabo por el grupo “Freedom From Porn“.

Los revolucionarios aprovecharon la extendida presencia de  anuncios de iPad y la celebración estos días de la conferencia mundial para desarrolladores de Apple para publicar sus anuncios “irreverentes” cerca del famoso centro de convenciones Moscone

Si tienes un par de minutos, échale un vistazo al video:

Desde la inauguración hace 2 años de la AppStore, es por muchos sabido que Apple no permite la comercialización de aplicaciones relacionadas con la pornografía, la xenofobia, apología de nazismo o ensalzamiento de dictadores (recuerdo la polémica y posterior retirada de la aplicación iFranco) o aplicaciones con contenido cruel o desagradable, o que inciten al consumo de alcohol, de drogas, las apuestas, al intercambio P2P, etc…

Lógicamente respeto y coincido en algunas de las limitaciones que Apple determina en su oferta, pero solo quería apuntar una campaña de comunicación que me ha parecido inteligente en la forma y el momento de su ejecución.