En pocos días he visto dos noticias aparentemente contradictorias.

La primera expone las conclusiones de un estudio realizado en la Universidad de Uppsala (Suecia) donde se afirma que el uso habitual de las redes sociales es positivo. El hecho de escribir cómo te sientes, subir alguna foto o postear comentarios proporciona un recuerdo constante de la existencia de amigos, y que estos amigos 2.0 los sentimos como más cercanos que algunos de nuestro entorno offline.

Por otra parte, en un artículo publicado en El Periódico de Catalunya sobre las estadísticas de suicidios en España leemos como José Giner, psiquiatra del Hospital Virgen Macarena de Sevilla, afirma que las “redes sociales fomentan el estrés y el aislamiento personal” e incluso ser un motivo que explique el alto número de suicidios en la población comprendida entre los 18 y los 22 años.

Las redes sociales y su impacto psicológicoAmbos estudios contemplan a todo tipo de usuarios, incluyendo a los heavy-users con un uso desproporcionado e incluso absurdo de las redes, pero llegan a conclusiones dispares. Estas aparentes contradicciones me llevó a preguntarme si el uso de las redes sociales es bueno o malo desde un punto de vista psicológico. Entiendo que esto dependerá de cada persona, no de la herramienta, y que algunos se adaptarán mejor a esta nueva realidad que otros, pero

  • ¿la capacidad de una mayor relación online con poca o nula correspondencia offline a priori nos hace más cerrados o más abiertos?
  • ¿Será que el primer estudio está dirigido por alguien del área IT y el segundo es un comentario de un psiquiatra?

Para intentar resolver estas cuestiones, contacté con Joaquín Pardo, responsable del departamento de Psicopedagogía del CSEULS, y él me indicó algunas pautas para intentar aclarar mis cuestiones:

1)   Los efectos pueden ser variables según los perfiles de uso y otras características. Como modo de ejemplo, Joaquín apuntaba que es el mismo razonamiento que haríamos sobre la relación con una sustancia (léase droga). Depende de la sustancia pero más aún de nuestra relación con la sustancia.

  • Soy libre para decidir cuánto consumo, o más bien lo improviso en cada ocasión y voy a más -> ¿dependencia?
  • Me crea muchos problemas su consumo, me desadapta -> ¿abuso?

2)   Algunas opiniones como la que dice  “relacionándose con otros a través de internet, que es un amigo ficticio”, es una simple impresión personal y un juicio de valor, ya que es posible relacionarte con personas que nunca has visto gracias a, por ejemplo, listas temáticas de discusión en internet.

Espero que estas reflexiones y los comentarios de un reconocido experto como Joaquin hayan sido de tu interés.

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