Cuando se reúnen españoles por primera vez en esta parte del mundo, una de las preguntas más habituales que suele aparecer en la conversación es …y tú ¿qué visa tienes? Los veteranos del lugar suelen poseer green card de residentes o la nacionalidad, mientras otros alargan visado de trabajo o de estudios. Estos últimos años el proceso para solicitud de visados se ha complicado, pero parece que puede haber nuevas esperanzas para los emprendedores con la futura StartUp Visa.

Silicon Valley siempre ha sido reconocida por su actividad emprendedora, muy receptiva a los distintos orígenes culturales, crisol de razas, formas de pensar y tremendamente abierta a permitir el desarrollo de ideas aunque provengan de mentes extranjeras. Muchas empresas como Google, Yahoo! o eBay han sido fundadas parcial o totalmente por emprendedores extranjeros. Casi el 40% de los fundadores de empresas tecnológicas y el 52% de los fundadores de empresas en Silicon Valley son inmigrantes. Además la industria tecnológica de Bay Area es la principal patrocinadora a nivel federal de visados H1B para profesionales cualificados y con estudios superiores en US.

California no es ajena a la actual crisis económica que se está viviendo en todo el mundo, presentando los peores datos de desempleo en su historia (entorno al 12.5%). Como muestra del incremento de paro, observamos que en los dos últimos años han sobrado visados del tipo H1B cuando normalmente se agotaban al poco de abrirse el proceso de petición. Además de la ralentización en la generación de empleo debido a la crisis, creo que la principal explicación proviene de una lógica protección de los trabajadores nacionales, siendo los principales beneficiarios de las medidas de generación de trabajo tanto a nivel privado como público (particularmente derivado del stimulus package de la administración Obama). Dudo que el mayor coste de tramitar estos visados (entre $1,500 y $2,500) sea el inconveniente, aunque el desconocimiento del proceso por parte de las pequeñas y medianas empresas, y las trabas actuales por parte de la USCIS no son precisamente una ayuda.

Pero volvamos al tema emprendedor. El hambre agudiza el ingenio, y esta época ha generado un aumento en la creación de nuevas empresas. La Fundación Kauffman acaba de publicar a principios de mes su índice de actividad emprendedora 1996-2010. En el estudio observamos que casi 1 de cada 3 nuevas empresas ha sido creada por inmigrantes (29%), siendo el dato más alto de los últimos 15 años del estudio, doblando las cifras de 1996. Otros análisis, como los que muestra el video reportaje de MSNBC, cifra que el 25% de las startups creadas en Silicon valley entre 1995 y 2005 tenían algún fundador internacional, y estas empresas habían generado más de 450,000 puestos de trabajo.

Como apunta el video, la actual tesitura económica genera reticencia a la hora de ofrecer visados. Ello se traduce en una situación de “seguridad” temporal donde investigadores, ingenieros, científicos y cualquier profesional que pretenda ser emprendedor no pueda desarrollar plenamente su potencial. La indefinición e inseguridad inherente a un estado temporal de visado patrocinado (dependes completamente de la empresa para la que trabajas) a la espera de una situación de residencia más permanente algunos lo denomina “immigration limbo”. Se calcula que hay medio millón de personas en esta situación.

Si a esto le añadimos los altos condicionantes y requerimientos para solicitar una visa de emprendedor (visa EB-5) como el disponer de una inversión de mínima de $500,000 y de generar no menos de 10 puestos de trabajo, observamos como muchos emprendedores hayan decidido crear su empresa en sus países de origen.

Ante esta situación de potencial pérdida de valor en el medio y largo plazo, fuga de talento y amenaza de perder próximas oportunidades empresariales beneficiosas para el ecosistema empresarial y laboral norteamericano, se están levantando voces críticas para activar reformas en el sistema de inmigración y de visados. El principal problema en el congreso es la impopularidad que estas reformas puedan facilitar para la legalización de inmigrantes indocumentados que los americanos consideran de “perfil bajo”. Por eso parece que ahora los cambios solo serian aplicables en aquellos casos que pueden generar más riqueza. En este sentido desde hace un par de años existe el movimiento StartUp Visa que pretende promover cambios legislativos para emprendedores.

Tal y como el Senador demócrata por Massachusetts, y junto con el republicano Richard Lugar, uno de los principales impulsores de esta propuesta, John Kerry apunta, la nueva propuesta que se está discutiendo en el congreso podría permitir nuevas opciones más factibles para emprendedores extranjeros. Por ejemplo sería posible que un trabajador con visado de trabajo con categoría de estudios superiores (H1B) pudiera fundar una empresa con unos requerimientos financieros bastante más asequibles (inversión de $20,000 de fuentes estadounidenses, creación de 3 puestos de trabajo en 2 años y haber levantado capital o generado ventas por un valor de $100,000). E incluso inversores extranjeros que viven fuera de los US podrán aplicar para este visado si poseen inversiones en empresas que hayan generado al menos $100,000 en ventas en US en los últimos 12 meses.

Algunos reconocidos pensadores en este área e impulsores del movimiento de Startup Visa como Vivek Wadhwa también apuntan modelos a seguir como el de StartupChile. O incluso hay casos como Singapur que pretende atraer emprendedores y profesionales cualificados, llegando a ofrecer 4 dólares a las startups por cada dólar que inviertan. ¿Y en España que sucede? Bueno, creo que eso merecería otro post pero no sin antes tomar algún que otro painkiller

No soy un experto en tema de leyes pero tengo la esperanza que estas iniciativas puedan llevarse a cabo y que muchos emprendedores españoles se animen a iniciar su aventura empresarial en Silicon Valley.

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