En el anterior post empezamos por delimitar lo que se considera impacto de las acciones del social media, lo que conlleva la necesidad de disponer de un objetivo claro y tener presente las limitaciones actuales técnicas y empresariales que debemos afrontar. Ahora toca poner los puntos sobre las íes.

¿Cómo definimos los objetivos?

La definición de los objetivos vendrá fuertemente marcada por el tipo de empresa. No es lo mismo una marca de gran consumo tradicional, una empresa de tecnología B2B, o una marca aspiracional de lujo. No todos persiguen vender. Con los blogs muchos pretenden posicionarse como líder de opinión, algunas empresas pretenden mejorar el servicio al cliente y generar comunidad vía foros de discusión, otros utilizan redes profesionales para contactar con posibles inversores, otros han creado canales dedicados de Twitter para gestionar incidencias, otros están presentes en varios medios para reforzar su posicionamiento en la mente de los usuarios, etc…

En el fondo, todos quieren potenciar el valor de su marca y optimizar la gestión de la relación con el cliente. Estos son los dos activos más importantes de la empresa. No podemos olvidar la generación acciones que permitan recuperar la inversión, pero este objetivo financiero se alcanzará y garantizará en el medio y largo plazo siempre que los otros dos se satisfagan.

Teniendo esto presente, a continuación debemos identificar las implicaciones que las acciones en redes sociales tiene para la organización, pues afectan a varios departamentos de la empresa (ventas, marketing, atención al cliente, servicio postventa, comunicación, etc). Es preciso entender las relaciones, los beneficios y los impactos que puede generar entre las distintas unidades de negocio, para posteriormente definir los objetivos de forma consensuada sumando las distintas ópticas de cada departamento.

La propia declaración de los objetivos y su inherente evolución, permitirá disponer de una estrategia clara de actuación y colaboración, y una guía a seguir mediante la definición y monitorización de los indicadores clave de desempeño (KPI).

Posibles objetivos e indicadores de desempeño

Relación con la comunidad, contemplando parámetros como:

  • Mejora de la eficiencia, ahorro de infraestructuras e inversiones en otros sistemas de atención al cliente
  • Generación de ideas y vías de mejora en base a las sugerencias enviadas por los seguidores
  • Refuerzo del sentimiento de pertenencia a una comunidad

Valor de la marca, medido a través de:

  • Presencia en redes (proactiva vs reactiva), nivel de engagement (positivo y negativo) y poder de viralización de las acciones
  • Encuestas de recuerdo, de reconocimiento, de intención o de preferencia de compra, de asociación de conceptos, etc.
  • Incremento de la presencia en los motores de búsqueda, referencias en otros medios, aumento de tráfico, etc.
  • Capacidad de resolver de forma más eficiente los problemas y gestión de crisis en el ámbito de las relaciones públicas por una mala gestión de las comunidades 2.0 de la marca

Objetivos financieros, debemos definir únicamente ratios que sean directamente atribuibles a las redes sociales, como:

  • Ratios de venta de las promociones vinculadas a acciones vía redes sociales
  • Ratios de conversión publicitaria (CTR, CPA), pipeline comercial, etc.
  • Incremento del gasto promedio de los consumidores y ARPPU
  • Generación de ventas cruzadas, nuevos servicios, acciones de member-get-member, etc.
  • Descenso de devoluciones en productos con reviews de los consumidores

Evolución futura

Estamos en un entorno joven, en desarrollo, donde el escenario y las herramientas pueden cambiar. Aún así nos aventuramos a definir algunas líneas de desarrollo futuras.

A nivel cuantitativo podemos prever:

  • La aparición de nuevas plataformas ¿Quién podría pronosticar hace 2 años el impacto social de Pinterest en sectores como los portales de recetas en Estados Unidos?
  • La proliferación de herramientas de terceros que exploten (vía las APIs de las plataformas) nuevas formas de tratar y de explorar las relaciones entre los datos, generando nuevos ratios.
  • El incremento de ratios comerciales por la necesidad inherentes de monetización de las redes actuales y que permitirán conocer el impacto de acciones comerciales, publicitarias o promocionales en ventas, recomendaciones, etc.
  • La creación de nuevos ratios que permitan medir con mayor exactitud la realidad social 2.0, como el nivel real de engagement y su conversión en el mundo offline, capacidades de geolocalización, gestión multicanal de las relación con el cliente y el seguidor,
  • La popularización de metodologías de análisis y de experimentación más completas de media marketing mix, y que actualmente sólo están al alcance de las grandes corporaciones.

Sin embargo, la capacidad de internet de registrar todas las actividades en los logs seguirá sin permitir auditar conceptos como “branding”, “relaciones públicas”, “asociación de valores”, los cuales deberán medirse con análisis subjetivos y cualitativos como encuestas a usuarios. A pesar de ello, el avance en nuevas analíticas cuantitativas permitirá actuar de forma óptima. Por ejemplo, monitorizando en el corto plazo el efecto en las redes sociales de una acción de comunicación (sea offline y/u online), y aprender rápidamente las mejores prácticas para poder reaccionar de forma eficiente.

Recomendaciones finales

El simple valor de un “like” o de un “follower” es cero. El valor residirá en lo que tu empresa puede hacer con sus seguidores. Y esto debes tenerlo claro en los objetivos a alcanzar en el corto, medio y largo plazo, junto con los posibles indicadores de desempeño. Todo ello permitirá a tu empresa dimensionar el impacto de las acciones 2.0, y poder determinar el esfuerzo y los recursos adecuados para garantizar la rentabilidad en este nuevo universo.