Facebook


Tras la primera parte de este post de LinkedIn vs Facebook, a continuación pasamos a un estudio más detallado de los datos financieros y de explotación, para intentar describir posibles escenarios futuros.

El valor del usuario

Esta es una de las grandes preguntas de cualquier red social. En base a los datos ofrecidos vemos que la monetización de cada hora es casi 20 veces superior en LinkedIn ($1.3 vs $0.062). Pero esto tiene otra lectura: debido a que el tiempo consumido es distinto entre el usuario de LinkedIn (menos de 20 minutos al mes) y el de Facebook (algo más de 6 horas mensuales) el valor que cada red genera de sus usuarios es bastante similar: $0.39 en el caso de LinkedIn y $0.38 en el caso de Facebook. La diferencia es que LinkedIn obtiene el valor por la información que los miembros han introducido en la plataforma (y que luego monetiza con sus servicios para recruiters), mientras que Facebook es fruto de los anuncios que se muestran (a más tiempo, más displays).

Analizando los datos…

Para empezar, es fácil observar que el crecimiento de LinkedIn es más estable: ha ido aumentando su cifra de negocio en 103% de 2009 a 2010, y de 115% de 2010 a 2011. Por su parte Facebook ha pasado de un fuerte incremento de 154% de 2009 a 2010, y una aparente ralentización con “únicamente” un incremento del 88% entre 2010 y 2011.

Escarbando un poco más en los 10-K, observamos que LinkedIn muestra un mejor margen bruto (85% vs 76%), pero su margen sobre el EBITDA es mucho peor que Facebook (12.9% vs 52.8% respectivamente). LinkedIn ha disminuido su beneficio un 23% debido a un mayor incremento de los costes. La rentabilidad de Facebook (promedio de 29% de margen sobre las ventas en los últimos 3 años) es mucho mayor que LinkedIn (únicamente del 2% en 2011, y del 6% del 2010). De esta manera observamos que la rentabilidad sobre las ventas de los empleados de Facebook es de 5 veces superior al del empleado de LinkedIn, y de casi 60 veces sobre los beneficios.

Una posible explicación es la reinversión en ventas y marketing, siendo mucho más elevada en LinkedIn, destinando el 33% de sus ingresos totales, frente al 15% de Facebook (cabe señalar que Google reinvierte en marketing y comercial el 12%). Además, LinkedIn destina el 25% de su facturación a desarrollo de producto ($132M), mientras que Facebook “sólo” aplica el 10% a I+D ($388M).

Ambas muestran ratios positivos de capacidad de endeudameinto (sus current y quick ratios son muy buenos), pero Facebook tienen mucho más músculo que LinkedIn, y financieramente una mayor capacidad de reacción a pesar de su tamaño. A pesar de ello, ambas se enfrentan a distintos retos, y con distintas estrategias.

Con todo ello, la valoración para los inversores a priori hace que Facebook sea mucho más atractiva. En base al valor en bolsa, el mercado valora al usuario de Facebook en casi 78$, mientras que al usuario de LinkedIn en $66.

¿El Futuro?

Los últimos resultados de Facebook publicados a finales de Julio, aún superando levemente las expectativas de ingresos, no ha transmitido solidez suficiente a los inversores, desembocando en una caída del 16% de su valor en bolsa.

El mundo de la movilidad será el gran campo de batalla para Facebook, y donde deberán destinar parte de su “músculo” financiero. Por ahora ya han anunciado líneas de actuación en el mundo móvil como la mejora de la app y el lanzamiento de un programa para extender su red publicitaria a webs móviles y apps. ¿Sabrá encontrar Facebook la fórmula del éxito en el mundo móvil?, ¿lanzar nuevos servicios basados en LBS? o ¿quizá lanzarse de lleno en desarrollar una plataforma propia como Android o iOS para poder crear un modelo de negocio basado en obtener el 30% de las apps que se desarrollen?…

En el caso de LinkedIn, el efecto del entorno móvil es menor, pues es un servicio más utilizado en un entorno de ordenador, no de movilidad. La fuerte apuesta de LinkedIn por reinvertir en I+D y en marketing un porcentaje que casi triplica al de Facebook. Cabe recordar que el 95% de las grandes empresas que son clientes de LinkedIn, renuevan. El 80% de las pymes también. ¿Es esta apuesta de una clara señal de su mayor visión de futuro, logrando reforzar producto propio y reforzando su posicionamiento en una base de usuarios altamente fiel?

Además de su esfuerzo en consolidar su posición de líder en el sector de RRHH y crear las barreras de salida adecuadas, LinkedIn también debe mejorar aspectos como la posibilidad de explotar mejor su publicidad (actualmente sólo disponible para anuncios en inglés).

Será cuestión de tiempo, incluyendo la posibilidad de que aparezca un nuevo competidor (Google??) o bien que no se pasen de moda y de ver como las innovaciones afectarán a la evolución de las compañías en el mercado. A priori los retos a los que se enfrenta Facebook son mucho más críticos para su futuro que los que debe afrontar una solución más de nicho como LinkedIn. Además, debido a su poderoso músculo, sus movimientos son mucho más fuertes y siempre vendrán envueltos de rumores, críticas, desconfianzas y envidias.

PS I: ¿Os imagináis que Facebook pretenda meterse en la industria de los buscadores y enfrentarse cara a cara con un gigante 20 veces más grande como Google?)

PS II: Ahora las últimas noticias indican que Facebook va a lanzar su propio tablón de anuncios en breve, desplazando aplicaciones como BranchOut o Work4Lbs. Quizá quiere mimetizar el modelo de LinkedIn dados sus buenos resultados. ¿Preferirán los profesionales de recursos humanos consultar tu currículum y ver al lado que música te gusta y las fotos de tu última fiesta?

PS III: Siempre nos quedará Apple, que a $700 la acción tiene un valor de mercado superior a todo el sector minorista de USA… Por encima de los $650B!! y dispone de más cash que toda la Reserva Federal norteamericana.

Todos conocemos las diferencias y similitudes básicas que existen entre Facebook y LinkedIn. La primera es la red social por excelencia, mientras que la segunda puede ser considerada como una herramienta de/para trabajo.

En esta primera parte del post hago una introducción a los modelos de negocio de ambas redes, viendo las diferencias que en un segundo post nos conducirán a un análisis más detallado de sus finanzas y las claves para poder intuir cuál será su futuro.

Vidas paralelas
Empezaremos con algunas curiosidades y similitudes entre ambas redes sociales:

  • Las dos han obtenido tracción en el mismo segmento de “early adopters”. El principal crecimiento de usuarios de LinkedIn es en el grupo de estudiantes y universitarios, que utilizan la herramienta para búsqueda de trabajo. Es el mismo target sobre el que Facebook empezó a crear su comunidad, cuando era una red únicamente de acceso a las 13 universidades de la Ivy League.
  • Ambas empresas apuestan por combinar el crecimiento orgánico con el inorgánico. De esta manera Facebook está en proceso de adquisición de Instagram por $1B, mientras que LinkedIn compró Slideshare hace un par de meses por $118M.
  • Ambas ofrecen APIs gratuitas para los desarrolladores permitiendo la construcción de un ecosistema y de economías en red para crear aplicaciones. Veremos si en el medio plazo, tal y como ha hecho Google con alguna de sus APIs de Maps, ambas empresas asignan un precio para monetizar las queries contra su base de datos.
  • A pesar de que ambas son empresas de Bay Area, las dos operan bajo la jurisdicción de Delaware, con los beneficios fiscales que ello representa.

Modelos de ingresos
LinkedIn basa sus ingresos fundamentalmente en un portfolio de servicios orientados a los reclutadores profesionales y organizaciones de headhunting, con distintos niveles de licencias. Una suscripción anual puede costar más de $8.000. Esta línea de negocio representa el 50% de los ingresos, con un total de $261M en el año 2011. Por otra parte, el 30% ($160M) de sus ingresos provienen de las soluciones de marketing, particularmente por la venta de publicidad. El 20% ($105M) restante proviene de las suscripciones premium de los usuarios finales.

Por su parte, de los más de $3.7B de ingresos generados por Facebook, el 85% proviene de la publicidad, y el 12% de las ventas proviene de la plataforma de gaming de Zynga, quien en 7 meses ha visto como su valor en el Nasdaq se reducía casi a la mitad (de $9.5 a $4.9). Para diversificar y minimizar el riesgo, Facebook ahora pretende potenciar dos grandes líneas:

  1. Su apuesta por el móvil, de donde provienen casi la mitad de sus visitas (45% a finales del 2011), representa 1/3 del tráfico de datos, el usuario consume casi 1 hora más al mes que en la versión web… y de donde no pueden generar ingresos por imposibilidad de mostrar publicidad. Ya ha estado experimentando con Sponsored Stories, pero necesita encontrar modelos alternativos.
  2. Incrementar las capacidades de comercio electrónico ofreciendo una mayor variedad de métodos de pago. Hasta la fecha sólo permitía pagar con su moneda virtual (Facebook credits). Esta línea de ingresos sigue creciendo y actualmente representaba alrededor del 15% de sus ventas totales. Es de esperar que la ampliación de las opciones de e-commerce harán incrementar el peso de esta línea de negocio, pero habrá que ver si sigue aplicando el 30% de comisión en los pagos que se generen en su plataforma.

Salida al parqué
LinkedIn fue la primera en tocar la campana del Nasdaq. Salió un año antes que Facebook. A pesar de ser la primera gran solución de red social cotizando en bolsa, no supo (o no pudo) aprovechar las atractivas expectativas en un momento de crisis. Cabe recordar que en su primer semestre el valor de las acciones se depreció más de un tercio (pasando de $94 a $59). Pero el modelo de negocio de LinkedIn transmitía solidez, era muy consciente de quién era su target y la estrategia a seguir. Los inversores han premiado esta claridad de ideas, y en los últimos 8 meses han empujado el crecimiento de las acciones en un 78%. Dentro del optimismo creciente se estima multiplicar los beneficios del 2012 casi 6 veces hasta situarse entorno a los $70M. A mi entender algo exagerado…

Por su parte, la tan ansiada salida de Facebook sufrió una sobre-expectación y además se vio envuelta en un proceso enturbiado por las acusaciones de esconder información perjudicando al pequeño inversor. Es por todos conocida la evolución en los primeros días, donde su valor se desplomó casi un 33% en las 2 primeras semanas, y actualmente cotiza 20% por debajo de su precio de venta en la IPO. Parece que se ha estabilizado su precio en el último mes, pero aún es pronto para sacar conclusiones sobre la evolución en el corto, medio y largo plazo.

Aquí termina la primera parte de este post. En la segunda entrega analizaremos los datos financieros y de explotación de ambas empresas e intentaremos dibujar líneas futuras de evolución de las dos redes sociales.

En el anterior post empezamos por delimitar lo que se considera impacto de las acciones del social media, lo que conlleva la necesidad de disponer de un objetivo claro y tener presente las limitaciones actuales técnicas y empresariales que debemos afrontar. Ahora toca poner los puntos sobre las íes.

¿Cómo definimos los objetivos?

La definición de los objetivos vendrá fuertemente marcada por el tipo de empresa. No es lo mismo una marca de gran consumo tradicional, una empresa de tecnología B2B, o una marca aspiracional de lujo. No todos persiguen vender. Con los blogs muchos pretenden posicionarse como líder de opinión, algunas empresas pretenden mejorar el servicio al cliente y generar comunidad vía foros de discusión, otros utilizan redes profesionales para contactar con posibles inversores, otros han creado canales dedicados de Twitter para gestionar incidencias, otros están presentes en varios medios para reforzar su posicionamiento en la mente de los usuarios, etc…

En el fondo, todos quieren potenciar el valor de su marca y optimizar la gestión de la relación con el cliente. Estos son los dos activos más importantes de la empresa. No podemos olvidar la generación acciones que permitan recuperar la inversión, pero este objetivo financiero se alcanzará y garantizará en el medio y largo plazo siempre que los otros dos se satisfagan.

Teniendo esto presente, a continuación debemos identificar las implicaciones que las acciones en redes sociales tiene para la organización, pues afectan a varios departamentos de la empresa (ventas, marketing, atención al cliente, servicio postventa, comunicación, etc). Es preciso entender las relaciones, los beneficios y los impactos que puede generar entre las distintas unidades de negocio, para posteriormente definir los objetivos de forma consensuada sumando las distintas ópticas de cada departamento.

La propia declaración de los objetivos y su inherente evolución, permitirá disponer de una estrategia clara de actuación y colaboración, y una guía a seguir mediante la definición y monitorización de los indicadores clave de desempeño (KPI).

Posibles objetivos e indicadores de desempeño

Relación con la comunidad, contemplando parámetros como:

  • Mejora de la eficiencia, ahorro de infraestructuras e inversiones en otros sistemas de atención al cliente
  • Generación de ideas y vías de mejora en base a las sugerencias enviadas por los seguidores
  • Refuerzo del sentimiento de pertenencia a una comunidad

Valor de la marca, medido a través de:

  • Presencia en redes (proactiva vs reactiva), nivel de engagement (positivo y negativo) y poder de viralización de las acciones
  • Encuestas de recuerdo, de reconocimiento, de intención o de preferencia de compra, de asociación de conceptos, etc.
  • Incremento de la presencia en los motores de búsqueda, referencias en otros medios, aumento de tráfico, etc.
  • Capacidad de resolver de forma más eficiente los problemas y gestión de crisis en el ámbito de las relaciones públicas por una mala gestión de las comunidades 2.0 de la marca

Objetivos financieros, debemos definir únicamente ratios que sean directamente atribuibles a las redes sociales, como:

  • Ratios de venta de las promociones vinculadas a acciones vía redes sociales
  • Ratios de conversión publicitaria (CTR, CPA), pipeline comercial, etc.
  • Incremento del gasto promedio de los consumidores y ARPPU
  • Generación de ventas cruzadas, nuevos servicios, acciones de member-get-member, etc.
  • Descenso de devoluciones en productos con reviews de los consumidores

Evolución futura

Estamos en un entorno joven, en desarrollo, donde el escenario y las herramientas pueden cambiar. Aún así nos aventuramos a definir algunas líneas de desarrollo futuras.

A nivel cuantitativo podemos prever:

  • La aparición de nuevas plataformas ¿Quién podría pronosticar hace 2 años el impacto social de Pinterest en sectores como los portales de recetas en Estados Unidos?
  • La proliferación de herramientas de terceros que exploten (vía las APIs de las plataformas) nuevas formas de tratar y de explorar las relaciones entre los datos, generando nuevos ratios.
  • El incremento de ratios comerciales por la necesidad inherentes de monetización de las redes actuales y que permitirán conocer el impacto de acciones comerciales, publicitarias o promocionales en ventas, recomendaciones, etc.
  • La creación de nuevos ratios que permitan medir con mayor exactitud la realidad social 2.0, como el nivel real de engagement y su conversión en el mundo offline, capacidades de geolocalización, gestión multicanal de las relación con el cliente y el seguidor,
  • La popularización de metodologías de análisis y de experimentación más completas de media marketing mix, y que actualmente sólo están al alcance de las grandes corporaciones.

Sin embargo, la capacidad de internet de registrar todas las actividades en los logs seguirá sin permitir auditar conceptos como “branding”, “relaciones públicas”, “asociación de valores”, los cuales deberán medirse con análisis subjetivos y cualitativos como encuestas a usuarios. A pesar de ello, el avance en nuevas analíticas cuantitativas permitirá actuar de forma óptima. Por ejemplo, monitorizando en el corto plazo el efecto en las redes sociales de una acción de comunicación (sea offline y/u online), y aprender rápidamente las mejores prácticas para poder reaccionar de forma eficiente.

Recomendaciones finales

El simple valor de un “like” o de un “follower” es cero. El valor residirá en lo que tu empresa puede hacer con sus seguidores. Y esto debes tenerlo claro en los objetivos a alcanzar en el corto, medio y largo plazo, junto con los posibles indicadores de desempeño. Todo ello permitirá a tu empresa dimensionar el impacto de las acciones 2.0, y poder determinar el esfuerzo y los recursos adecuados para garantizar la rentabilidad en este nuevo universo.

Todos los responsables de marketing y de negocio llevan tiempo intentando definir modelos que permitan asignar un valor financiero a métricas no financieras como los likes, los followers, los retweets, los comentarios en un blog, o los reviews positivos en los productos de una empresa. Incluso en el lado de los proveedores hemos visto empresas que cobran por “posts” publicados, “tweets” emitidos o “likes” obtenidos, sin ninguna vinculación a objetivos o a una clara generación de valor para la empresa cliente.

No existe la fórmula secreta. Nadie la sabe. Ya indicamos en anteriores posts que el capitalización en bolsa de un usuario de LinkedIn es totalmente distinto a uno de Facebook. En estos dos posts intentaré dar algunas de las claves para valorar el impacto de las acciones de social media.

Consideración previa: El huevo o la gallina

Para situar la discusión, debemos empezar por preguntarnos: ¿El fan comprará más porque es seguidor de una marca en las redes sociales, o se hizo seguidor porque ya era usuario comprador de dicha marca?  ¿Fue antes el huevo o la gallina?

En la mayoría de las veces la empresa ya posee compradores que posteriormente empezaron a utilizar las redes sociales para seguir a sus marcas. En este caso, el consumidor ya tenía un valor como cliente, y su afinidad a la marca no era el resultado de ser fan en Facebook, suscriptor al blog de la empresa o follower en twitter. En este primer supuesto, la rentabilidad de las acciones 2.0 queda más diluida al provenir de una herencia multicanal previa y un valor ya creado del ciclo de vida del cliente.

En nuestra experiencia creando comunidades desde cero en base a una afición, no directamente a una “marca”, observamos como también era posible generar afinidad en un producto completamente nuevo. Y ello se ha traducido en una relación directa entre el número de fans y los ingresos (mayor promedio de ventas por usuario, extensión del ciclo de vida del cliente, etc.) En este segundo caso, la rentabilidad de los medios sociales es mucho mayor y directa (un único canal), siendo casi 100% imputable a los resultados obtenidos.

Ya sea el huevo o la gallina, nuestra intuición, experiencia, y los diversos estudios realizados, nos permiten afirmar que los seguidores de una marca tienen mayor tendencia a comprar productos de esa marca, y con una intención de abogar por la marca muy superior al de un “no fan”. Es por ello que para cualquier responsable de marketing resulte tentador pensar que ante todo debo conseguir más seguidores, generando un efecto de refuerzo de la comunidad, la fidelidad, la prescripción y la generación de nuevas ventas.

Pero la pregunta sigue siendo la misma: ¿Es posible medir el rendimiento de las acciones social media?

Limitaciones actuales: técnicas y conceptuales

Podemos clasificar las problemáticas actuales en, por una parte, aspectos técnicos propios de las herramientas 2.0, y por otra parte, en aspectos arraigados en la cultura de la empresa.

Técnicamente, las herramientas actuales

  • miden aspectos propios de la actividad (clicks, likes, shares, tweets, hashtags,…), con una aplicación al muy corto plazo y enfocadas a monitorizar la evolución y actividad de la cuenta, ofreciendo datos socio-demográficos sobre procedencia de clicks, la interacción con los contenidos y la viralización de la experiencia.
  • fruto de la aparente similitud por convivir en el mismo medio, existe la tendencia de aplicar ratios propios de sistemas de analíticas online más avanzadas y aceptadas, como el CTR o el CPC propios de los medios de publicidad online como Google Adwords, a los nuevos medios 2.0 (excepto para la plataforma de Facebook Ads). Ello puede llevar a errores al atribuir resultados y posteriores inversiones en los distintos canales.

Por otra parte, las principales barreras empresariales son de tres tipos:

  • Visión del efecto de las redes sociales diluida en la organización, y de los posibles beneficios que se pueden obtener. Algunos no lo ven como necesario y son totalmente reactivos, mientras otros lo consideran imprescindible y quieren mayor proactividad.
  • Cultura basada en los datos, y particularmente, en las conversiones y ROI. Problema que se ve reforzado por las propias limitaciones de los actuales ratios y la dificultad de medir aspectos subjetivos.
  • Falta de una visión centrada en el cliente y en establecer mecanismos de comunicación bidireccional, muchas veces requiriendo un cambio en el trato y la relación con el usuario.

Lo primero es tener un objetivo claro

El valor inherente del fan no depende del número de likes, posts en el blog, tweets y retweets, si no de lo que la marca puede hacer con dicho fan o seguidor. Para ello es fundamental tener un objetivo claro, y que no se limite únicamente a ser un simple recuento de “likes”, “hashtags”, “retweets”, “comentarios en un post”, o “pins” en Pinterest.

Posiblemente la sea pensar en términos de ROO (Return On Objectives) midiendo la capacidad de lograr objetivos más globales y no de ROI (Return On Investment) con una visión meramente de resultados financieros. Esta visión también es aplicable al hablar de objetivos a corto plazo con un retorno de la inversión directo, pero que pueden estar erosionando el valor de la marca en el medio y largo plazo.

Hasta aquí la primera parte de este post. En la siguiente definiremos posibles objetivos e indicadores, así como la evolución futura que podemos esperar en la medición del impacto de las redes sociales.

El pasado 7 de Mayo The New York Times publicó un artículo sobre el curso: “The Facebook Class” en Stanford, liderada por el Prof. D. BJ Fogg en el trimestre de Fall de 2007. Sin lugar a dudas es uno de los mejores ejemplos que ayudan a mostrar perfectamente la orientación emprendedora y el ecosistema Universidad, empresa e inversores que converge en Silicon Valley.

El Dr. BJ Fogg es el responsable del Persuasive Technology Lab en Stanford. Su objetivo es generar conocimiento de cómo los productos informáticos (ya sean websites o dispositivos móviles) pueden ser diseñados para cambiar el comportamiento y creencia de las personas. El ha denominado a todo este concepto como captología.

The Stanford Facebook ClassSu larga experiencia y amplitud de aplicaciones en su laboratorio hace que Prof. Fogg cada año explique una nueva asignatura. Fruto de su investigación en el impacto y la psicología de Facebook, deseaba analizar los factores persuaden a los usuarios a descargarse una aplicacion y utilizar un servicio. Como parte de este proyecto lanzó su “clase facebook” donde los alumnos solo tenían los deberes de desarrollar y lanzar aplicaciones en facebook.

Algunos datos interesantes:

  • 120 preinscritos a la clase, pero limitaron el número a 75 alumnos y un equipo de 7 profesores colaborando en las tareas.
  • Generaron 16 millones de usuarios (entre 50 apps) en un trimestre. El time to market es sencillamente espectacular (8 semanas). Una de las apps generó 5 millones de usuarios en apenas 5 semanas.
  • Se lograron más de 20M de usuarios, y casi un millón de usuarios activos al día. 6 de las apps se colocaron en el top 100 de Facebook.
  • El trabajo en grupos multidisciplinares (ingenieros, informáticos, alumnos del GSB) de 3 personas fue una clave del éxito, además de la inherente colaboración entre los equipos compartiendo consejos, código, experiencias. Por encima de ello se destaca la capacidad de ser flexible y de aplicar la prueba y error como mejor opción que un exceso de análisis o aferrarse a una única idea.
  • Más allá del inherente efecto multiplicador de una plataforma como Facebook, es curioso como los alumnos tenían la sensación de poder estar creando algo “grande”, que tenga impacto. De hecho, una veintena de alumnos logró impulsar fuertemente su carrera profesional, al menos se fundaron 3 empresas y 2 fueron adquiridas por terceros.
  • Es cierto que muchas de las ideas eran “simples” en una plataforma como Facebook que en aquel momento tenía más de 6.000 apps. Pero comúnmente copiar algo que es exitosos es la forma más rápida y barata de lograr el éxito. Algunos alumnos intentaron desarrollar ideas demasiado revolucionarias y no triunfaron, pero todos apuntan que el aprendizaje de ver compañeros e ideas triunfar hizo que muchos siguieran desarrollando proyectos tras terminarse el curso, como el caso exitoso de Oregon Trail.
  • La no implicación directa de Facebook en el proceso, pero destacar el hecho de que algunos de los ingenieros y miembros del equipo técnico de Facebook asistieron a las clases. El beneficio de Facebook fue evidente.
  • La presentación final de los proyectos en el PARC auditórium atrajo a más de 500 personas. Entre ellas había representantes del sector de capital riesgo. Incluso algunas de las VC adaptaron su estrategia para acercarse y atraer a esta nueva modalidad de “startup en las aulas”. El propio BJ Fogg afirma que la clase ayudó a descubrir lo que actualmente se ha convertido en el procedimiento standard para operar en esta nueva generación de emprendedores y de inversores en Silicon Valley.
  • Este modelo de prototipar ideas en un tiempo record ha sido seguida por otros profesores de Stanford, actuando casi como aceleradoras de startups.

Six Patterns for Persuasion, by G. Michael Weiksner, B.J. Fogg, and Xingxin Li

Al inicio comenté que el objetivo académico del curso no era generar startups, si no ayudar a analizar de forma empírica los motivos y comportamientos de los usuarios de distintas aplicaciones de Facebook. El estudio basado en Grounded Theory se aplicó a las 100 primeras aplicaciones de Facebook con un método general de análisis comparativo y se recogen en el estudio de “Six Patterns for Persuasion in Online Social Networks”. De estos 6 patrones, cuatro son nativos a Facebook (Provocación y contraataque, auto-expresión, desvelar y comparar, o intercambios en grupo), y dos han sido adaptados por la red social (Competicion y Decepción). El análisis realizado apuntaban datos como el mayor número de usuarios y nivel de engagement de las aplicaciones de grupo, mientras que las de competición tienen un nicho mas pequeño y alta fidelización, o las de revelar y comparar tienen el grado de retención mas bajo.

Finalmente, recodar BJ Fogg y su equipo en el Persuasive Technology Lab aun tienen un sueño mas grande… lograr que la innovación y el uso de tecnología persuasiva permita alcanzar la paz en el mundo en el año 2037: Peace Innovation

The increase of internet availability and the level of smartphone adoption, together with the improvement of usability, and the spread of apps, contextual data, and services offered on-the-go are the main factors that are defining the rise of Location Based-Services (LBS).

LBS groups a set of approaches and applications (i.e. Augmented Reality apps such asLayar, real time check in with FourSquare, venue reviews as in Yelp, social get-together as in Facebook Places, and so on) that leverages the ubiquity of internet connection with the contextual needs of the user. Wherever the users (and smartphones) are, there is a business opportunity…

…but what does the user get from a business LBS app?
We can depict the following main benefits for the user:
• Obtain reviews and recommendations from other users before making a decision (i.e. search for a Chinese restaurant near a place)
• Get promotional prizes and discounts for a product or service (i.e. individual or social e-coupons valid for a limited time or location)
• Reach “social recognition” among other users, even in a competitive way, with potential business benefits (i.e. becoming a FourSquare mayor)

Interesting… but how can companies take advantage of LBS?
So far, the pioneering companies who are experimenting with these technologies are focusing their goals on:
• Branding: To create an appealing, fun, and entertaining mobile experience that engages the user while empowering brand values and positioning.
• Loyalty: To offer an innovative and worthy channel of customer service and interaction between the company and their users, as well as among users.
• Attraction: To present an interesting proposal for potential users, and also, utilizing the social viral effect to spread current customer experiences to reach similar targets.

Ok, that sounds too much like “marketing”… what does it mean in terms of real business?
This is a new method and companies are learning. Currently these goals have been monetized through different business models:
• Adverting: To display contextual and worthy ads in the user´s phone and get paid applying a “traditional” PPC model.
• Couponing: To offer a discount (i.e. using a QR code or grouping users) to boost demand on the spot and sell inventory.
• In-store walk-in: Drive traffic promoting your products by turning mobile visits into real visits and convert them into customers.
• Pay per use: Even the most common service has either a free or freemium model, some companies (i.e. media) are charging for the app download.

Moreover, the inherent capabilities of measuring every movement, click, and action will help the companies to obtain a new and powerful user profile with real time analytics, user tracks, level of engagement, and a social graph. To unveil, learn, and understand this data will be the building blocks for marketers’ success.

Bear in mind that the next 1 billion online users will access the internet using their mobile devices. LBS will turn this huge potential into real and worthy business opportunities. This will be the biggest lab to create the next killer apps!

Article posted on April 18th, 2011 at Tetuan Valley

La irrupción de las redes sociales es un fenómeno que ha pasado a formar parte del día a día de muchos de nosotros. En anteriores post he comentado como distintos estudios analizaban el efecto psicológico del uso (y abuso) de las redes sociales. Ahora este problema se acentúa en la población más débil, los niños.

Facebook DepressionEn US el 75% de los adolescentes utilizan redes sociales y el 22% reconoce conectarse unas 10 veces al día. La omnipresencia de los medios 2.0 en internet y en el móvil está generando una nueva manera de relacionarse para los niños, donde gran parte de su desarrollo social y emocional tiende a cristalizarse en dichas redes. En el lado negativo, el inherente efecto viral incrementa el alcance y repercusión de las burlas y ofensas, alcanzando a más gente y durante más tiempo. Un ejemplo muy duro pero que está logrando visibilidad en las redes es el caso de la estudiante de 8º Aley Pollack, y sus incontestables lamentos por el acoso sufrido en su escuela de Connecticut, tal y como muestra el siguiente vídeo.

La American Academy of Pediatrics dentro de su estudio sobre el impacto de las redes sociales en niños, adolescentes y familia, ha acuñado el concepto Facebook Depression como un riesgo (junto al cyberbullying y al sexting). La APP ha elaborado una guía para que los doctores sepan cómo actuar ante el impacto de las redes sociales. La verdad es que el mayor riesgo se muestra en niños que ya han presentado alguna tendencia previa a la depresión o la ansiedad, multiplicando en lo positivo y en lo negativo los síntomas, los sentimientos y las reacciones, incluso originando el aislamiento social de algún niño.

La AAP recomienda no más de dos horas al día de uso del ordenador para el ocio de los hijos, y que los padres ayuden a sus hijos a ver ambos mundos (online y offline) como un conjunto, explicando las ventajas de ambos, guiando por un buen uso de las redes, por ejemplo, evitando la publicación de comentarios o mensajes que puedan herir a otros compañeros de clase.

En este video de la MSNBC podéis ver la entrevista a la doctora Gwenn O’Keeffe, co-autora de este estudio y los comentarios de la doctora en pediatría Lisa Thornton.

Doctors warn about Facebook use and teen depression

No quiero descargar toda la responsabilidad en los padres, ni imputar a una sociedad norteamericana con alta tendencia a resaltar los problemas infantiles (los casos de ADD infantil se han multiplicado por 10 en los últimos 25 años) pero nunca debemos culpar al mensajero del mensaje. Una atención por parte de los padres en el uso que sus hijos hacen de las redes y la educación sobre unos valores de respeto al prójimo ayudarían a disminuir las probabilidades de generar estados de depresión y ansiedad. Hoy se estima que 1 de cada 3 chicos afirma que se han reído de algún compañero de clase a través de las redes sociales.

Finalmente, añadir que el estudio de la AAP también expone una larga y sólida lista de beneficios del uso de las redes sociales para los niños y adolescentes, tanto en términos de socialización, aprendizaje y acceso a información.

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