Érase una vez una pequeña empresa de tecnología, que no es start-up (lleva 9 años en el sector), que no es de Bay Area (es de Chicago), que no fue creada por un emprendedor por vocación (fue casi por accidente), que no es considerada una killer-app (es un concepto bien sencillo) y que es posiblemente uno de los mejores y más rentables ejemplos de web 2.0. Me refiero a Threadless.com. Quizá algunos ya la conozcáis, seáis usuarios de la comunidad e incluso clientes (como es mi caso). Tuve la oportunidad de ver a los fundadores el pasado viernes en el Web2.0 Expo y creí interesante hablaros un poco de ellos.

A finales de la década de los 90, Jake Nickell era un jovencísimo diseñador web que en su tiempo de ocio creó y moderó un foro de discusión sobre diseño de camisetas en la, ya desaparecida, comunidad Dreamless.org. A medida que su iniciativa ganaba adeptos e incrementaba el número de usuarios deseosos de compartir sus personales diseños de camisetas, Jake dejó de estudiar y se convirtió en empresario por accidente, creando Threadless en noviembre de 2000.

El secreto de Threadless? Un concepto muy sencillo: Ofrecer una plataforma para que los usuarios diseñen sus propias camisetas, estas luego pasan a ser valoradas por la comunidad y las más votadas pasan a producción (de 6 a 8 nuevos diseños semanales). El autor seleccionado se lleva $2.000 por diseño (hasta un máximo de $12.500) y $500 por cada tiraje de camisetas. Actualmente reciben un promedio de más 150 diseños al día, tienen 1.000.000 de usuarios (un promedio 4.000 nuevos por semana) y comercializan más de 100.000 camisetas al mes. Siguiendo un modelo operacional de tiradas limitas (1.500 camisetas por diseño a la semana) bajo demanda logran un coste de existencias realmente pequeño y un margen de beneficio del 30%. Algunas fuentes estiman que Threadless alcanzó en 2008 cifras de facturación cercanas a los 20 millones de dólares.

La clave del éxito? Dejar TODO en manos de la comunidad. Desde el propio desarrollo de los productos, la elección de las mejores propuestas, e incluso la propia evolución del website. Es precisamente a ellos, a los usuarios, a quienes dedican todo su esfuerzo por fidelizarlos. Jake afirma sin reparo que realmente no tienen unos planes de futuro muy claros, especialmente con el tema de partners, y que no paraban de recibir miles de propuestas de desarrollo de negocio. Lo que realmente tiene claro es que solo piensa en respetar la esencia de la marca y reforzar la experiencia de la comunidad. El saben que ese es su mayor (y único?) activo . Esto también lo sabe Insight Venture Partners que participa en la empresa a través de la compañía skinnyCorp que a su vez actúa de paraguas tecnológico de Threadless.

Hace un año tuve la posibilidad de visitar su almacén y su única tienda (al norte de Chicago y a pocos minutos de mi casa por aquel entonces), y la experiencia de comunidad sigue presente. En la tienda el usuario puede seguir siendo participe de la experiencia, y por ejemplo puedes sacarte una foto para ser proyectada en la cara de los maniquíes… llevando el concepto de UGC al mundo offline.

Threadless es en definitiva un concepto sencillo, con una correcta ejecución y una misión bien clara: el usuario es el rey!